(vía teenagerposts)


hachedesilencio:

Las ventajas de ser Invisible, Stephen Chbosky. 

hachedesilencio:

Las ventajas de ser Invisible, Stephen Chbosky. 



Porque, cariño, yo te quiero lo suficiente como para querer que seas feliz, pero no tanto como para que el que te haga sonreír sea otro. Y es que si no te digo “ven” es porque quiero que vengas. Que si me callo, es porque lo que no te digo es “te quiero”. Y es que me voy como aquel que quiere que se lo impidan. Porque sé que la felicidad sólo depende de que te des cuenta de que pierdo todos los trenes en los que no te subes. Que te des cuenta de eso y me beses en el andén como cuando dos se reencuentran después de mucho orgullo de por medio. He soñado algunas noches contigo. Con nosotros. Yo voy y tú te quedas. Hablamos de cosas que ahora no recuerdo, y luego me miras, y nos callamos. Y es ese silencio que precede a los besos que parecen no terminar nunca. Pero no hay beso: despierto antes. Lo he soñado muchas veces, que encadenarme a tu cuerpo es también otra forma de ser libre. Pero sólo es un sueño. Y cuando suena la alarma y abro los ojos, también se abren algunas heridas, y empiezo a pensar que la peor distancia que me separa de ti es el miedo que le tengo a que algún día te alejes del todo. Y es que el no intentar las cosas evita que podamos fracasar, pero cuánto jode no saber si cuando piensas en mí también te quedas muy callada, como si esperases que algún beso te tomase la palabra. Como si esperases que alguno de mis besos te hiciese hablar. Y no sé entablar una conversación conmigo mismo, para decirme que te estoy perdiendo al no recordarte que te recuerdo cuando hace frío. Que las madrugadas sin ti parecen lienzos a los que alguien no les pintó un sentido. Y me cuesta olvidarlo algunas veces.
Sergio Carrión  (via hachedesilencio)

(vía hachedesilencio)


No somos los únicos, no, no somos los únicos que mueren por tocarse. “Acuérdate de mí cada vez que escuches esto”, dijiste, y se me escapó un “te quiero” al costado de tu oído. Cualquiera pensaría que el amor no es una cosa que se da bajo las sábanas, pero mi piel ya no siente si no abraza tu cintura. Una parte de mi cuerpo está acostumbrada a ti. Y es que funciono mejor cuando estás cerca de mí, cuando escucho tus suspiros ahogados en mi sonrisa, cuando nada va de prisa, cuando podemos vivir. Digamos que si el frío quisiera no ser sentido podría encontrar un refugio en cualquier parte de ti, justo como yo lo hice. Y debo decir ahora que nunca había disfrutado volar en lugares tan pequeños, pero en tu sonrisa caben perfecto mis alas. No, no somos los únicos que mueren por tocarse, pero sí los únicos que viven al hacerlo.
Estefanía Mitre (via soledadurbana)

(vía denisesoyletras)



No somos los únicos, no, no somos los únicos que mueren por tocarse. “Acuérdate de mí cada vez que escuches esto”, dijiste, y se me escapó un “te quiero” al costado de tu oído. Cualquiera pensaría que el amor no es una cosa que se da bajo las sábanas, pero mi piel ya no siente si no abraza tu cintura. Una parte de mi cuerpo está acostumbrada a ti. Y es que funciono mejor cuando estás cerca de mí, cuando escucho tus suspiros ahogados en mi sonrisa, cuando nada va de prisa, cuando podemos vivir. Digamos que si el frío quisiera no ser sentido podría encontrar un refugio en cualquier parte de ti, justo como yo lo hice. Y debo decir ahora que nunca había disfrutado volar en lugares tan pequeños, pero en tu sonrisa caben perfecto mis alas. No, no somos los únicos que mueren por tocarse, pero sí los únicos que viven al hacerlo.
Estefanía Mitre (via soledadurbana)

(vía denisesoyletras)


Unos labios en ruinas que quieren que tú los construyas.
Denise Márquez (via denisesoyletras)



"Respeto tu privacidad tocando la puerta, pero reafirmo mi autoridad como padre entrando de todos modos."

"Respeto tu privacidad tocando la puerta, pero reafirmo mi autoridad como padre entrando de todos modos."

(vía wewereborntudie)


El secreto de la felicidad, o, por lo menos, de la tranquilidad, es saber separar el sexo del amor. Y, si es posible, eliminar el amor romántico de tu vida, que es el que hace sufrir.
Travesuras de la niña mala - Mario Vargas Llosa (via hachedesilencio)

(vía hachedesilencio)


(vía teenagerposts)





(vía escapealvacio)